Hice un experimento: durante 30 días bloqueé Google en mi navegador y usé exclusivamente Perplexity AI. Lo que descubrí cambió mi forma de trabajar para siempre. La era de "buscar enlaces" ha terminado; la era de "encontrar respuestas" ha comenzado.
Todos conocemos la frustración moderna: Buscas una receta y tienes que hacer scroll infinito pasando historias de la abuela del cocinero y 15 anuncios antes de ver los ingredientes. Buscas un dato médico y terminas en un foro dudoso. Google, en su afán de monetizar, ha roto la experiencia de usuario.